lunes, 20 de julio de 2009

Ep 45: 1) La Ley de Pura Potencialidad

Hoy comenzamos con la discusión de la primera de las 7 Leyes Espirituales del Éxito, según el libro del mismo nombre escrito por Deepak Chopra. Ahora partiremos con la el primero de estos 7 episodios.

La primera de las 7 Leyes Espirituales del Éxito es la Ley de Pura Potencialidad. Esta Ley se basa en el hecho de que somos, en nuestro estado esencial, consciencia pura. La consciencia pura es potencialidad pura, es el campo de todas las posibilidades y de la infinita creatividad. La conciencia pura es nuestra esencia espiritual. Otros atributos de la consciencia son conocimiento puro, silencio infinito, equilibrio perfecto, invencibilidad, simplicidad y felicidad. Esta es nuestra esencia natural, Potencialidad Pura.

Nuestro punto de referencia puede estar en nosotros mismos, en nuestro propio espíritu, o fuera. Si está fuera, siempre nos vamos a ver influenciados por objetos fuera de nosotros mismos, como situaciones, circunstancias, gente y cosas. Cuando nuestro punto de referencia es externo, buscamos siempre la aprobación de otros. Nuestro pensamiento y nuestro comportamiento siempre están anticipándose a una respuesta o reacción y por lo tanto está basado en el miedo que esta respuesta puede generar.

Cuando nuestro punto de referencia es externo, sentimos una intensa necesidad de controlar todo. Necesitamos poder externo. La necesidad de aprobación, la necesidad de controlar cosas y situaciones y la necesidad de poder externo están basados en el miedo. Este tipo de poder no es el poder de potencialidad pura, o el poder propio interior o poder real. Cuando experimentamos el poder propio interior, no hay miedo, no hay compulsión por el control ni tampoco una lucha por obtener aprobación o poder externo.

Cuando nuestro punto de referencia es externo, internamente nuestra referencia es el ego. El ego, sin embargo, no es quien realmente eres. El ego es tu autoimagen, tu máscara social, el rol que juegas. Esta máscara social busca aprobación, quiere controlar, vive en el miedo.

Tu verdadero ser interior, que es tu espíritu, tu alma, está completamente libre de esas cosas. Es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío, y no se siente por debajo de nadie. Y aún así, es también humilde y no se siente superior a nadie, porque reconoce que todos los demás son parte del mismo espíritu, sólo que con diferentes apariencias. En este caso experimentas tu poder interior que es verdadero.

El poder externo, basado en el ego, dura sólo mientras el objeto de referencia externo esté presente. Si tienes algún título (si eres el presidente de un país, o el CEO de alguna empresa), o si tienes mucho dinero, el poder que tienes se va con el título, con el trabajo, o con el dinero. El poder basado en el ego, solo dura lo que dura las cosas externas que lo sustentan, y apenas estas desaparecen, también lo hace el poder.

El poder propio o interno, por el contrario, es permanente, porque está basado en tu propio conocimiento de ti mismo. Y tiene ciertas características. Hace que la gente se sienta atraída hacia ti, y también atrae hacia ti aquellas cosas que deseas. Magnetiza a las personas, situaciones y circunstancias necesarias para sostener lo que deseas. Esto es el apoyo que te da la naturaleza, la divinidad, el apoyo que viene de estar en un estado de gracia. Tu poder es tal que disfrutas tu lazo, tu unión con otras personas y ellos también disfrutan la unión contigo, una unión que viene del amor.

Cómo podemos aplicar la Ley de Potencialidad Pura, el campo de todas las posibilidades a nuestras vidas? Una manera de acceder a este campo de posibilidades, es a través de la práctica diaria del silencio, la meditación, y el no-juzgar. También el pasar tiempo en contacto con la naturaleza te dará acceso a las cualidades inherentes a este campo: creatividad infinita, libertad y regocijo.

Practicar el silencio significa hacer un compromiso de tomar una cierta cantidad de tiempo y simplemente Ser, significa periódicamente abstenerse de la práctica de hablar; también significa abstenerse periódicamente de la práctica de ver televisión, escuchar radio, o leer un libro. Si nunca te has dado la oportunidad de experimentar el silencio, esto creará turbulencia en tu diálogo interno.

Planea de vez en cuando dedicar un poco de tiempo al silencio. O simplemente haz un compromiso de mantener silencio por un cierto periodo cada día. Puede ser 2 horas, o si te parece mucho, periodos de 1 hora. Y cada cierto tiempo experimenta el silencio por un periodo más largo, como un día completo, o dos días, o incluso una semana.
Qué ocurre cuando te sumerges en estos periodos de silencio? Inicialmente tu diálogo interno se hace aún más turbulento. Sientes una intensa necesidad de decir cosas. Sé de personas que se vuelven locas el primer día o los primeros dos días cuando se han comprometido a un periodo más prolongado de silencio. De pronto una sensación de urgencia y ansiedad los invade. Pero en la medida que se mantienen firmes en su compromiso, el diálogo interno comienza a aquietarse, y pronto el silencio se hace profundo. Esto ocurre porque después de un rato la mente se rinde; se da cuenta de que no tiene sentido darse vueltas y vueltas si tu – tu ser interior, tu espíritu, el que toma las decisiones – no vas a hablar y punto. Luego, cuando el diálogo interno se aquieta, comienzas a experimentar el campo de potencialidad pura.

La práctica periódica del silencio en la medida que sea conveniente para ti, es una manera de experimentar la Ley de Potencialidad Pura. Meditar todos los días es otra. Idealmente, debieras meditar al menos 30 minutos en la mañana, y 30 en la tarde-noche. A través de la meditación aprenderás a experimentar el campo del silencio puro y de la pura percepción.

Otra manera de acceder al campo de la potencialidad pura es a través de la práctica de no-juzgar. Juzgar es la evaluación constante de las cosas, como correcto o incorrecto, o bueno o malo. Cuando estás constantemente evaluando, clasificando, etiquetando, creas una turbulencia en tu diálogo interno, que obstruye el flujo de energía entre ti y el campo de potencialidad pura; literalmente exprimes el “espacio” entre pensamientos. Este espacio es tu conexión con el campo de pura potencialidad.

En el libro “Un Curso de Milagros” hay una oración que dice: "Hoy no juzgaré nada de lo que ocurra“. El no-juzgar crea silencio en tu mente, por lo que es buena idea comenzar tu día con esa frase. Y durante el día recordarla cada vez que te sorprendas juzgando. Si parece muy difícil hacer esto durante todo el día, prueba partir con las próximas dos horas, o una hora, y después ir aumentando el tiempo gradualmente.

A través del silencio, la meditación y el no-juzgar podrás ir accediendo cada vez más al campo de potencialidad pura. Una vez que dominas estas tres prácticas, puedes añadir el contacto con la naturaleza, ya que te permite sentir la interacción armónica con todos los elementos y fuerzas de la vida y te da una sensación de unidad con ella.

El acceder a tu verdadera esencia también te permitirá entender mejor tus relaciones ya que todas las relaciones son un reflejo de tu relación contigo mismo. Por ejemplo, si tienes alguna culpa, miedo, e inseguridad acerca del dinero, o el éxito, o cualquier otra cosa, entonces estas son reflejo de culpa, miedo e inseguirdad como aspectos básicos de tu propia personalidad. Ninguna cantidad de dinero o de éxito va a resolver estos problemas básicos, sólo ahondar en tu propio ser interior te va a sanar verdaderamente, y a la larga comprenderás que la esencia de toda la riqueza material es energía vital, potencialidad pura, y esta es tu naturaleza intrínseca.

Para poner en práctica la Ley de Pura Potencialidad, Deepak Chopra nos recomienda los siguientes pasos:
  1. Tomar un tiempo cada día para estar en silencia, para simplemente ser. También dedicar alrededor de 30 minutos a meditar en silencio, al menos dos veces al día, en la mañana y en la noche.
  2. Dedicar tiempo cada día a contemplar la naturaleza y presenciar en silencio la inteligencia que yace dentro de cada ser viviente. Sentarse en silencio a contemplar un atardecer, o escuchar el sonido de un río o del océano, o simplemente oler el aroma de una flor.
  3. Practicar el no-juzgar. Comenzar el día con la frase "Hoy no juzgaré nada de lo que ocurra“, y durante el día recordar el no juzgar.
Ok, nos quedamos con bastantes tareas con el episodio de hoy, así me despido rápidamente. Cualquier pregunta, comentario o sugerencia me la pueden mandar al mail larutadelavida@gmail.com o acá al blog.

Ahora sí me voy, que tengan una excelente semana, cuidense mucho, y buen viaje!

No hay comentarios:

Publicar un comentario