miércoles, 27 de mayo de 2009

Ep 36: La Decisión es Tuya!

El tema de hoy busca que seamos más conscientes del poder que tenemos para elegir en general y en la vida, y de cómo asumir la responsabilidad por nuestras elecciones nos acerca a la vida de nuestros sueños.


De nuevo voy a tomar algunas ideas de la página www.yeartosucces.com, que ya se las había comentado en el episodio pasado, y que voy a dejar de nuevo el link en el blog, y las voy a mezclar con otras ideas mías o que he escuchado y me han parecido razonables.


Lo primero es darnos cuenta de que donde sea que estemos hoy, ya sea que estamos “bien” o “mal”, más o menos cerca de donde queremos estar, como sea, es un resultado de las decisiones que hemos tomado en el pasado, hasta ahora. Estas decisiones pueden ir desde lo más pequeño, como por ejemplo qué desayunar, o que hacer el fin de semana, hasta decisiones más grandes como qué es lo que queremos hacer el resto de nuestras vidas. Cada uno de nosotros nació con el don del libre albedrío y tenemos derecho a escoger nuestro destino a través de una serie de decisiones a lo largo de la vida. Tenemos que aceptar que la responsabilidad de quienes somos y donde estamos hoy es nuestra y entender que, a excepción de algunas influencias externas fuera de nuestro control, estamos donde estamos debido a las decisiones que hemos tomado.


Yo sé que a veces cuesta aceptar esto, el ego se resiste, ese ser interior al que le gusta o le queda más cómodo jugar de víctima que hacerse responsable. Qué pasa con las decisiones que parecen más “obligatorias” como ir al trabajo, tal vez tienes una familia que mantener y no puedes realmente decidir si ir o no, “tienes” que ir, si no vas, te despiden. Pero la verdad es que en ese mismo caso, tú estás decidiendo no faltar al trabajo y que no te despidan.


La decisión de faltar a tu trabajo es tuya y tu tendrías que aceptar las consecuencias si la tomaras. Hay gente que la misma situación tal vez tomaría la decisión de faltar a su trabajo y perderlo. Incluso en el caso extremo en que alguien tuviera una pistola apuntando a tu cabeza, tu igual tendrías la opción de hacer lo que te piden, o que te disparen. Las opciones siempre están ahí y la decisión siempre es tuya.


Que pasa con una persona que es atropellada por un bus? Bueno, obviamente, no eligió ser atropellada, pero si logró sobrevivir, tiene la opción de elegir cómo vivir, como interpretar la situación que le tocó vivir. Una opción es que puede pasarse el resto de su vida sintiéndose una víctima, absolutamente miserable y preguntándose “por qué yo?”, o puede hacerse millonario escribiendo el Best Seller “La Vida Después de ser Atropellado por un Bus” y ayudar a muchas otras personas que hayan vivido una situación similar. Si bien no siempre podemos elegir lo que nos pasa o lo que pasa  nuestro alrededor, sí podemos elegir cómo lo vivimos.


Una persona exitosa entiende bien este concepto y entiende que sus propias decisiones la hacen quien es hoy y que SIEMPRE puede elegir, si bien no todo lo que le pasa o las circunstancias externas en que se mueve, sí puede elegir sus reacciones y cómo se mueve en su ambiente. Por eso, la invitación que te hago es a dejar de usar expresiones como “tengo que” hacer esto o aquello, “no tengo opción” sino que hacer esto… “no me queda otra”… siempre tienes opción, por lo que en lugar de esas expresiones di “Quiero” hacer esto… “elijo” …” prefiero”.. 


Pero siente como recuperas el poder, cómo recuperas el control para hacer de tu vida lo que quieras. Una vez que entiendes realmente que tu optas por hacer algo en lugar de tener que hacerlo, tu actitud se torna más positiva y logras ver los beneficios de hacerlo en lugar de enfocarte en lo negativo. Por ejemplo, en el caso del trabajo, si tu dices “quiero ir al trabajo” o “elijo ir al trabajo”, porque hacerlo significa que voy a recibir un sueldo, que me va a permitir mantener a mi familia, o irnos de vacaciones, o comprar una casa nueva, etc… te enfocas en lo positivo que trae ir a tu trabajo, mientras que si dices “tengo que ir”, “no me queda otra”, sólo te quedas con la sensación negativa, como de  que estás atrapado en tu trabajo sin poder hacer algo diferente. 


A mí me pasa mucho en mi trabajo, siempre hay gente quejándose, que no les gusta su sueldo, sus proyectos, su jefe, sus compañeros, su oficina, etc… pero nadie los obliga a estar ahí! No son víctimas de nadie más que de ellos mismos. Si no les gusta, tienen la opción de buscar otro trabajo que los satisfaga más. Pero al parecer, es más cómoda la situación de víctima, de no asumir la responsabilidad por su situación de vida. A mi me parece más bien triste que se les pasen los días, las semanas y los meses en un trabajo que al parecer los hace miserables, cuando la decisión de buscar un lugar donde se sientan más a gusto es de nadie más que ellos.


Otras personas te van a respetar por tu franqueza cuando seas más sincero y digas algo como “Prefiero”. Las palabras “Tengo que…” se usan con frecuencia como un mecanismo de defensa o como una excusa para no hacer algo. Por ejemplo, tu pareja te invita a pescar el próximo sábado, a ti te aburre infinitamente la pesca, entonces le dices “gracias, pero tengo que ir al bingo de mi vecina…”. En realidad, prefieres ir al bingo, que ir a pescar!


Tarea para todos (me incluyo), dejar de lado las palabras “tengo que” y reemplazarlas por “prefiero” o “quiero” o “elijo”, todas  las veces que podamos. Esto nos va a ayudar a entender que siempre tenemos una opción y a hacernos más responsables y retomar el control de nuestras vidas. Además, los demás nos van a respetar y apreciar más por nuestra honestidad.

Bueno, llegó la hora de despedirme, hasta la próxima, recuerda que siempre tienes opciones de donde elegir, un abrazo y buen viaje!

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