sábado, 2 de mayo de 2009

Ep 29: Las Cosas No Siempre Son Lo Que Parecen

El tema de hoy, viene de una historia que me reenvió Monika, de Cosa Rica, al mail larutadelavida@gmail.com. Quiero aprovechar de agradecer tb. a Fabián de acá de Chile que me mando una sugerencia de tema para un episodio futuro y a Patricia de Alicante, en España, que tb me envió sugerencias de temas muy completas que tb voy a usar para episodios futuros. Les agradezco tb. a las demás personas que han escrito al mail o acá en el blog, es un alivio saber que están ahí escuchando :o)

Vamos al tema de hoy, que se relaciona mucho con el episodio antepasado sobre Buscar el Lado Positivo, o más bien tener cuidado cuando catalogamos algo como bueno o como malo, ya que no siempre vemos la película completa y hacemos estos juicios sin tener toda la información. Como les decía se inspira en la historia que les voy a leer a continuación.

Las cosas no siempre son lo que parecen.

Se cuenta la historia de dos ángeles que bajaron a la tierra disfrazados para interactuar con los humanos. Por supuesto, esto es sólo un cuento – pero nos sirve para recordar el adagio bíblico de ser cuidadosos cuando nos encontramos con extraños, porque podríamos estar interactuando con ángeles sin ser conscientes de ello.

Bueno, éstos dos ángeles se detuvieron frente a una casa y golpearon la puerta, esperando recibir algo de comida y alojamiento. Los habitantes de la casa eran terriblemente maleducados y odiosos. Eran negativos y avaros, y apenas les ofrecieron un pedazo de pan duro y un pequeño vaso de agua podrida. Con resentimiento les permitieron a los extraños pasar la noche, pero los hicieron dormir en la habitación trasera sobre el piso duro y frío, sin mantas ni almohadas.

Cuando los dos ángeles se preparaban para ponerse a dormir, notaron un agujero en la pared. Uno de los ángeles inmediatamente fue la pared y comenzó a parcharlo. Trabajó hasta que el muro estuvo completamente reparado – parejo, sin ninguna evidencia del agujero.

“No entiendo por qué te diste la molestia de reparar la pared” dijo el segundo ángel, “Aquellas personas fueron francamente miserables y viles. No merecían que se les parchara el agujero en su pared!”

"Las cosas no siempre son lo que parecen", respondió el primer ángel.

A la mañana siguiente, los dos ángeles se fueron y pararon en otra casa. Era más bien una pequeña choza, que pertenecía a un campesino pobre y a su mujer. Esta pareja aquejada por la pobreza apenas tenía lo suficiente para sobrevivir. Aún así, en contraste con la primera familia, éstos eran bondadosos, generosos y amables.

“No tenemos mucha comida en esta casa, pero con gusto compartiremos lo que tenemos con ustedes, amigos”, dijo el campesino de buen corazón. Luego de una cena sencilla, los campesinos les cedieron su propia cama a los ángeles para que pasaran la noche. “Mi esposa y yo dormiremos en el suelo. No hay problema”.

Los ángeles durmieron cómodamente.

En la mañana, el campesino y su esposa descubrieron horrorizados que algo terrible había pasado durante la noche. Su única vaca había muerto – sencillamente cayó sin vida. Ellos realmente necesitaban esa vaca. Dependían de ella para obtener leche todos los días. Fue una experiencia desgarradora y ellos lloraban amargamente.

Cuando se iban de la choza, el segundo ángel dijo, “Ahora sí que no entiendo nada! en la primera casa, la gente era mala y nos trataron pésimo, y tu reparaste el agujero en su pared. Ahora, la segunda pareja fue amable y generosa con nosotros, y esta es la recompensa que reciben? No tiene ningún sentido!!!”

De nuevo el primer ángel dijo, “Las cosas no siempre son lo que parecen”.

“Bueno, te aseguro que a mí no me parece lo correcto!” Se quejó el primer ángel, “Me puedes dar una explicación?”

El primer ángel le respondió, “En la primera casa, hace mucho tiempo atrás, alguien escondió un gran tesoro de oro y diamantes en esa muralla. Yo parché el agujero para que aquellas personas egoístas nunca lo encontraran.”

“Ya, pero qué hay de la vaca?” preguntó el segundo ángel.

“Anoche vino el ángel de la muerte a la choza. Había venido a buscar a la esposa del campesino, pero yo lo convencí de que se llevara a la vaca en su lugar.”

Las cosas no siempre son lo que parecen.

Cuántas veces interpretamos “incorrectamente” las cosas que nos pasan? Nos frustramos porque pensamos que lo que nos paso es malo, o es mala suerte como en la historia del campesino chino del episodio 27 (si no lo has escuchado te recomiendo que lo hagas). O al revés creemos que algo es bueno y tal vez… en realidad se dan cuenta del poco sentido que tiene catalogar todo como bueno o malo? Quién sabe? Las cosas no siempre son lo que parecen!

Incluso peor aún, cuántas veces hacemos esto mismo con respecto a lo que nos hacen otros? Por ejemplo, citas a tu grupo de amigos para ir a comer algo y conversar y alguien falta. Cuantas veces piensas que es por mala voluntad, o que en realidad no es tan amigo, o que no le importas tanto, o quien sabe que! Y en realidad no sabes que puede haber pasado! O en una reunión en el trabajo tu colega esta distraída durante tu presentación y piensas que no le importa lo que estás diciendo o el proyecto, que está desmotivada, o cuántas cosas! Y lo cierto es que no sabes… puede parecer que no le importa, pero tal vez está pensando en su hijita que está enferma en la casa... No todo es lo que parece y cuando se trata de otras personas es aún más crítico que seamos capaces de no asumir cosas en base a nuestras creencias, a nuestros pensamientos, no atribuir intenciones a otros, por último, preguntar!

A mí una vez me pasó hace un par de años, tenía un pololo (novio) y para mi cumpleaños yo quería ir a cenar a un restaurant que me habían recomendado. Y el no me tomaba en cuenta, me decía que mejor no salieramos, que hicieramos una cena en la casa, que estaba cansado, un monton de excusas y yo estaba super enojada! Al final era porque me habían organizado una fiesta sorpresa en el departamento, por eso no quería que hiciera la reserva en el restaurant… me tuve que tragar mis palabras y mi malhumor y la vergüenza que me dio! Pero aprendí la lección.

Desafío: no juzgar lo que te pasa, no ponerle la etiqueta de bueno o de malo, de buena suerte o mala suerte. Y si tienes alguna creencia en un poder superior, ten la confianza de que lo que sea que te esté pasando, es para tu bien, aunque parezca algo malo en ese momento (como en el caso de la vaca en la historia), ten fe y confianza que eso que te pasa, ya sea es el menor de los males, o despues se va a revelar que era para mejor, o necesitas vivirlo para aprender algo… ten confianza en que al final, es sencillamente lo que necesitas vivir, y da las gracias porque esas experiencias, como todas, ayudan a construir el ser que eres!

Ahora te dejo, recuerda no juzgar tu vida, te confianza y como siempre buen viaje!

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