miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ep 52: Aprovecha Todas tus Experiencias

El tema de hoy fue inspirado por un mail que me mandó mi amigo Angelo.

Cada situación que se nos presenta en la vida es una oportunidad para practicar la virtud. Pero antes de continuar, qué es virtud? Para que compartamos una definición común, como siempre recurrí a mi amiga Wikipedia. La definición de Virtud que nos propone es: “Virtud es aquella fuerza interior que permite al hombre tomar y llevar a término las decisiones correctas en las situaciones más adversas para tornarlas a su favor, el virtuoso es el que está en camino de ser sabio, porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo común. Una virtud es una cualidad positiva de un ser, persona o cosa, exponiendo mediante calificativos las ventajas de dicho ente. Es, también, una de las herramientas más importantes para el éxito. El opuesto de la virtud es el vicio.”

Bueno, cada cultura valora diferentes virtudes y yo no pretendo acá decir cuales virtudes son mejores que otras ni mucho menos, lo que me gustaría es ayudarte a estar seguro o segura de que tienes claras cuales son las virtudes o valores que son importantes para ti. Por qué es importante tenerlo claro? Bueno porque muchas veces para tomar decisiones en tu vida, el tener claro cuales son las virtudes o valores que son más importantes para ti, puede hacer que tomar esa decisión sea mucho más fácil, sólo tienes que asegurarte de estar en alineación con tus propios valores y virtudes.

En un episodio anterior (exactamente el episodio 31) hablábamos de lo importante que era definir tus valores antes de ponerte metas, y de que era recomendable no elegir más de 10 valores y además revisarlos periódicamente, 2 o 3 veces al año, porque… hey, todos cambiamos y nuestras prioridades cambian también, por lo que es normal que nuestros valores varíen de acuerdo a nuestros propios cambios personales. Pero saber cuales son tus virtudes y valores es sólo el primer paso. Necesitamos practicarlos. Practicar la virtud puede parecer difícil, pero la vida nos pone constantemente oportunidades por delante para practicar. Cada situación que se nos presenta en la vida es una oportunidad para practicar la virtud.

Situaciones difíciles nos obligan a poner en práctica nuestros recursos internos, y al mismo tiempo revelan debilidades que tal vez nunca habíamos detectado. Si no detectamos nuestras debilidades, malamente podríamos trabajar en ellas, para convertirlas en fortalezas, por lo tanto, el encontrar estas debilidades a través de situaciones difíciles, aunque en el momento pudiera parece algo malo, o ciertamente incómodo, es en realidad un regalo, el regalo de traer a nuestra consciencia, a nuestra atención, que tenemos esta oportunidad de mejorar.

Si nos encontramos con una persona verbalmente abusiva, entonces necesitamos ejercitar la paciencia. Claramente el reaccionar de la misma manera que esta persona está actuando, no nos va a llevar muy lejos, aunque pudiera ser nuestro comportamiento reflejo, nuestra reacción “normal” aprendida, tenemos la opción de elegir como reaccionamos, y en este caso, si somos capaces de identificar la oportunidad de ejercitar la paciencia y el autocontrol en esta situación, habremos sacado provecho de una situación desagradable.

Si nos encontramos con una persona herida, compasión y empatía es lo que se necesita para acogerla y darle lo que requiere en ese momento. Incluso si nos encontramos con una persona muy atractiva, tal vez necesitamos autocontrol y templanza. Si algo nos sale mal o no sale como lo esperábamos, puede ser una oportunidad para ejercitar el autocontrol, la aceptación, la paciencia.

Cada día, cada momento, cada experiencia es una oportunidad para mejorar y reflexionar acerca de cómo estamos creciendo y desarrollándonos; y una oportunidad para descubrir cosas de nosotros mismos que no sabíamos: qué nos frustra, qué nos hace felices, qué nos atrae, qué nos repele, cuales son nuestras fortalezas y qué necesitamos fortalecer, para qué somos buenos y en qué necesitamos mejorar.

A veces los seres humanos tendemos a evitar las experiencias, las emociones, tal vez por un instinto de protección evitamos exponernos a situaciones donde se pueda necesitar una emoción con la que no nos sentimos cómodos, o que no hemos experimentado nunca. O situaciones en donde existe el riesgo de que podamos salir heridos, pero también existe la posibilidad de que obtengamos mucha felicidad, muchas veces preferimos no correr el riesgo, por miedo a la emoción que no nos es familiar, o que sencillamente no nos gusta. Te ha pasado eso a ti? El no querer iniciar una nueva relación de amistad o romántica por miedo a que no resulta y salir herido? El no querer intentar un nuevo negocio por miedo a que fracase aun cuando si resultara, sería el trabajo de tus sueños? Con cuanta frecuencia te has limitado en tus experiencias de la vida diaria por miedo a que las cosas no salgan de la manera que esperas?

La clave es detenerte un segundo y escuchar a tu intuición. Deja que tu cuerpo de te dé la respuesta, no tu mente. Aquieta tu mente y enfoca tu atención en tu cuerpo, en tu estómago, en tu corazón. Qué te dicen? Tu cuerpo, tu sabiduría interna, saben lo que es mejor para ti, aun cuando tu mente se resita. Lo bueno es que mientras más usas tu sabiduría interna, más fuerte se hace, así que a PRACTICAR, PRACTICAR, PRACTICAR!

Ahora sí me voy, que tengas una súper buena semana, aprovecha todas tus experiencias, un abrazo y buen viaje!



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