lunes, 16 de noviembre de 2009

Ep 67: Hasta Donde Te Involucras?

El tema de hoy es Hasta Donde Te Involucras? Y nace entre otras cosas de unas frases de Einstein que encontré y que dicen: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”, y “El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad”.
No sé si estoy tan de acuerdo con que la vida sea taaan peligrosa, pero sí creo que lo peligrosa que es, efectivamente no se debe tan sólo a las personas que hacen el mal, que en verdad no creo que sean tantas, sino que a quienes se sientan a ver lo que pasa, que ni hacen el bien, ni algo para evitar o para contrarrestar a quienes hacen el mal.
Entonces la pregunta para ti, y para mí también, es hasta donde nos involucramos, hasta donde te involucras tu? Hasta donde haces el bien? Hasta donde llegas para evitar el mal? Que estás dispuesto a hacer tú para que la vida, o el mundo, no sean peligrosos?
Cuantas veces te ha pasado que ves que ocurre algo que no te parece bien, pero prefieres no hacer nada.  Ya sea porque piensas que no te afecta, o que no te afecta tanto, o porque piensas que arriesgas demasiado si te involucras, o porque sencillamente no te dan ganas, y prefieres mirar para el lado y hacer como si no hubieses visto nada. Y yo lo digo porque a mi también me pasa. Pero que tan ético es este comportamiento? Qué consecuencias puede traer tanto para ti como para el resto?

Y a veces involucrarse no significa más que decir algo, expresar tu verdadera opinión. No necesariamente significa  involucrarse en actos heroicos, polémicos o arriesgados. Por ejemplo, una situación en la que yo me veo con bastante frecuencia es esta: estoy en mi trabajo, o voy en un taxi, o me encuentro con gente en cualquier parte que lo único que hacen es quejarse. Toda su conversación se desarrolla en torno a la queja. Culpan a otros de todos sus males y de todos los males de la humanidad. Y tratan de convencerme o de buscar empatía en mí. De que yo me una y esté de acuerdo en que los jefes son los responsables de la infelicidad de todos los empleados, de que el gobierno es responsable de todo lo malo que ocurre en el país, etc. Y si me pillan desprevenida puede que caiga en la trampita. Pero yo me propongo estar siempre alerta, tratar de estar muy presente en la conversación para no caer en el juego. Las quejas son tóxicas, son dañinas, contaminan mucho y son contagiosas. Sobretodo si el nivel de consciencia de las personas involucradas no es muy alto.
A todos nos gusta estar de acuerdo entre nosotros, apoyarnos, evitamos estar en desacuerdo en general, porque no es tan agradable como estar de acuerdo. Estar de acuerdo nos da un sentimiento de solidaridad, de unidad, de que estamos todos juntos en esto. Pero como crees tu que ayudamos a que el mundo, a que la vida, sean menos peligrosos, uniéndonos a la queja, apoyando, validando el culpar a otros de lo que sea que nos esté molestando? O diciendo, con mucho cuidado, con mucho amor, lo que realmente pensamos? Que pasaría si en una situación así, en lugar de estar de acuerdo, dijésemos, algo como “estoy de acuerdo en que hay ciertos factores que está fuera de nuestro alcance cambiar, pero hay mucho que podemos hacer para estar mejor, no crees?”.
Para la persona que nos escucha puede abrirse un mundo nuevo de posibilidades. Puede que no se haya dado cuenta de que había caído en el vicio de la queja. Al mostrarle una manera diferente de ver las cosas, le regalamos una oportunidad de hacerse cargo y cambiar eso que no le acomoda. Y para nosotros mismos es vital actuar consecuentemente con nuestras verdaderas creencias. Si por estar de acuerdo, por no crear un conflicto, por no exponernos, contradecimos nuestras convicciones, nos estamos negando, nos mandamos el mensaje de que no vale la pena  expresar lo que creemos, dañamos nuestra autoimagen y nuestra autoestima, no nos respetamos.

La pregunta ¿hasta donde te involucras? para mí tiene que ver también con el salirnos de la mentalidad de víctimas. Hasta donde asumes tu responsabilidad en tu propia calidad de vida, hasta donde asumes tu responsabilidad en la calidad de vida de tu entorno directo, de tu comunidad, y finalmente del mundo? Que tan involucrado estás con tu propia vida, con tu propia existencia? Que tan involucrado estás con quienes te rodean?
El involucrarnos tiene que ver con respetarnos y reconocer que nuestra opinión, nuestras ideas, nuestra forma de ver las cosas importa y no sólo eso, sino que también podemos aportar a otros con una nueva mirada que finalmente puede aportar a mejorar la calidad de vida de otras personas y de nuestra comunidad. También tiene que ver con exponer nuestras ideas a las miradas de otros, y enriquecerlas con esos aportes, con estar abiertos a construir con otros, con quienes nos rodean, las miradas y historias que nos permitan vivir donde y como queremos vivir.
El involucrarnos para mí tiene que ver con la ética de ser fieles a nosotros mismos y actuar de acuerdo a ello. Ojo que también hay que ser cautelosos y dejarnos guiar por nuestra intuición. Tener presente de que en la vida las cosas no son sólo blancas o negras, también hay grises. No es mi idea dejar el mensaje de que tenemos que estar dispuestos a morir o a matar o no se, a perder nuestra fuente de ingresos por involucrarnos. No se pueden dar recetas o pasos a seguir que sea apliquen a cualquier situación. Pero cada uno en su fuero interno, sabe hasta donde puede, hasta donde debe, hasta donde necesita llegar, hasta qué punto puede transar sin sacrificarse a si mismo, sin sentir que se está traicionando, pero teniendo siempre presente el bien común, el bien mayor. Para mí esa es la clave que nos permite resolver la paradoja del bien común versus el bien personal.
Bueno, llegamos al final de este episodio, espero que les haya gustado y que se queden no sólo con la pregunta de hasta donde se involucran, sino que empecemos juntos a desarrollar el hábito de involucrarnos más en nuestras propias vidas y en nuestras relaciones para hacer que el lugar donde vivimos, las relaciones que tenemos, la vida que llevamos, sean más parecidas a como las soñamos.
Les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, este blog www.larutadelavida.com, o twitter.com/larutadelavida
La música de este podcast se llama sunshine y es de kevin mcleod.
Ahora me despido, cuidense mucho, un abrazo y buen viaje!



5 comentarios:

  1. Hola Carola, buen día!
    Me he suscrito a tu podcast recién esta semana. He escuchado los cuatro últimos episodios y me han resultado bastante buenos.
    Desde que vi "El Secreto" y leí "El Juego de la Vida" he tenido una nueva perspectiva hacia la vida. Buscando en la Apps Store algo relacionado con ello di con tu podcast. Y debo decir que me ha agradado el estilo del mismo. Me agrada además el dulce acento de tu voz el cual hace que lo escuchado resulte totalmente agradable.
    Por el momento solo quiero escribir para felicitarte por tu interés en promover la "ruta de nuestra vida". Mas adelante intercambiaremos comentarios, experiencias, etc. Tienes en mi un escucha fiel.
    Saludos desde San Luis Potosí, México.
    José Manuel

    ResponderEliminar
  2. Hola Jose Manuel! Muchas gracias por tu comentario!
    Me alegro mucho de que te guste el podcast, cualquier sugerencia o comentario, no dudes en hacermelo llegar.
    Una pregunta, quien escribio "El Juego de la Vida"? No lo habia escuchado antes y suena como una lectura interesante...

    Gracias de nuevo por tu mensaje!

    Saludos,
    Carola

    ResponderEliminar
  3. Hola Carola. Buen día!
    Por supuesto que no dudaré ni un segundo en escribir cualquier comentario.
    Mira, el Libro "El Juego de la Vida" fue escrito por Florence Scovel Shinn. Después de leer el libro quise saber un poco más de ella y me sorprendí muchísimo al saber que ella nació en 1871!!!. Mi sorpresa se debió a lo fresco de su lenguaje y a las situaciones que ejemplifica. Pensaba que era contemporánea.
    Debes leerlo Carola. A mí me cambió la vida (a mis 41 años) y ahora vivo en paz, agradeciendo a la vida todo, viendo la "divinidad interior" de cada persona, etc.
    Además de ese libro, escribió otros tres:
    Tu Palabra es tu Varita
    La Puerta Secreta del Éxito
    El Poder de la Palabra Hablada.
    Estos últimos no los he leído aún. Estoy seguro que son igual de maravillosos que el primero.
    Seguimos en contacto Carola. Recibe un cálido saludo desde acá.
    José Manuel. San Luis Potosí, México.

    ResponderEliminar
  4. Carola no tienes idea de lo mucho que me ha tocado el alma tu Hasta donde te involucras?
    Es como si me hubieras contestado preguntas no hechas en voz alta. Porque estoy involucrada hasta el cuello en tantas batallas y últimamente resiento mucho el abandono de los que debieran estar batallando a mi lado.
    Me has hecho reflexionar, sentirme menos sola y a seguir nomás. Un beso. Te cito y he puesto tu artículo en mi blog. Porque creo que deben leerlo muchos. Si hay algún inconveniente házmelo saber. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Gladys! Me alegro mucho que te haya gustado el tema de este post. A mi a veces me pasa cuestionarme tambien mi involucramiento, y creo que por eso tb surgio la necesidad de tocar el tema en La Ruta.
    Obvio que no hay problema en publicarlo en tu blog, de hecho te lo agradezco!
    Un abrazo,
    Carola

    ResponderEliminar