martes, 15 de diciembre de 2009

Ep 71: Los Cuatro Acuerdos – Un Libro de la Sabiduría Tolteca – El Espejo Humeante

Hace un tiempo tuvimos una serie donde revisamos y analizamos una a una las leyes del libro de Deepak Chopra, Las Siete Leyes Espirituales del Éxito, y fue una serie que tuvo una muy buena recepción por parte de ustedes. Hay tantos libros interesantes y por lo general no tenemos mucho tiempo, por lo que me imagino que esa fue la razón de que fuera bien recibido. Así que en esta misión de hacerles la vida más fácil a ustedes y de compartir también las cosas que yo encuentro que me sirven a mí, vamos a hacer una serie sobre el libre “Los Cuatro Acuerdos” de Don Miguel Ruiz, un libro de la Sabiduría Tolteca. El esquema va a similar al que usamos para el otro libro, es decir, este primer episodio va a ser una introducción y luego haremos eso de un episodio o más por capítulo del libro (que son 9) y finalmente si amerita, hacemos uno de conclusiones. Uno de los episodios de la semana va a ser sobre el libro y el otro de otro tema libre para mantener la variedad. Espero que les parezca bien.
Bueno, para quienes no han escuchado de ellos, los Toltecas son los aborígenes precolombinos que habitaban la zona central y norte de México. No quiero entrar en mucho detalle, porque hay bastante controversia sobre este pueblo y de seguro muchos de los auditores saben mejor los detalles de esta cultura, pero lo quiero enfocarme, es en el libro. Si alguien quiere hacer alguna aclaración, por favor les pido que lo hagan en el blog más que por mail directo a mi, ya que de esa manera, queda disponible para que todos puedan verlo.

El libro también parte con una explicación de quienes son los toltecas, y aquí vamos:
Hace miles de años los Toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Formaron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de Ciudad de México, conocida como el lugar en el que «el hombre se convierte en Dios».
A lo largo de los milenios los naguales se vieron forzados a esconder su sabiduría ancestral y a mantener su existencia en secreto. La conquista europea, unida a un agresivo mal uso del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo necesario proteger el  conocimiento de aquellos que no estaban preparados para utilizarlo con buen juicio o que hubieran podido usarlo malintencionadamente para obtener un beneficio personal.
Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca fue conservado y transmitido de una generación a otra por distintos linajes de naguales. Aunque permaneció oculto en el secreto durante cientos de años, las antiguas profecías vaticinaban que llegaría el momento en el que seria necesario devolver la sabiduría a la gente. Ahora, don Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, ha sido guiado para divulgar las poderosas enseñanzas de los toltecas.
El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor.
Ahora vamos con la introducción: El Espejo Humeante
Hace tres mil años había un ser humano, igual que tú y que yo, que vivía cerca de una ciudad rodeada de montañas. Este ser humano estudiaba para convertirse en un chamán, para aprender el conocimiento de sus ancestros, pero no estaba totalmente de acuerdo con todo lo que aprendía. En su corazón sentía que debía de haber algo más.

Un día, mientras dormía en una cueva, soñó que veía su propio cuerpo durmiendo. Salió de la cueva a una noche de luna llena. El cielo estaba despejado y vio una infinidad de estrellas. Entonces, algo sucedió en su interior que transformó su vida para siempre. Se miró las manos, sintió su cuerpo y oyó su propia voz que decía: «Estoy hecho de luz; estoy hecho de estrellas».
Miró al cielo de nuevo y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, sino que es la luz la que crea las estrellas. «Todo está hecho de luz –dijo–, y el espacio de en medio no está vacío.» Y supo que todo lo que existe es un ser viviente, y que la luz es la mensajera de la vida, porque está viva y contiene toda la información.
Entonces se dio cuenta de que, aunque estaba hecho de estrellas, él no era esas estrellas. «Estoy en medio de las estrellas», pensó. Así que llamó a las estrellas el tonal y a la luz que había entre las estrellas el nagual, y supo que lo que creaba la armonía y el espacio entre ambos es la Vida o Intento. Sin Vida, el tonal y el nagual no existirían. La Vida es la fuerza de lo absoluto, lo supremo, la Creadora de todas las cosas.
Esto es lo que descubrió: todo lo que existe es una manifestación del ser viviente al que llamamos Dios; todas las cosas son Dios. Y llegó a la conclusión de que la percepción humana es sólo luz que percibe luz. También se dio cuenta de que la materia es un espejo –todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz–, y el mundo de la ilusión, el Sueño, es tan sólo como un humo que nos impide ver lo que realmente somos. «Lo que realmente somos es puro amor, pura luz», dijo.
Este descubrimiento cambió su vida. Una vez que supo lo que en verdad era, miró a su alrededor y vio a otros seres humanos y al resto de la naturaleza, y le asombró lo que vio. Se vio a sí mismo en todas las cosas: en cada ser humano, en cada animal, en cada árbol, en el agua, en la lluvia, en las nubes, en la Tierra... Y vio que la Vida mezclaba el tonal y el nagual de distintas maneras para crear millones de manifestaciones de Vida.
En esos instantes lo comprendió todo. Se sentía entusiasmado y su corazón rebosaba paz. Estaba impaciente por revelar a su gente lo que había descubierto. Pero no había palabras para explicarlo. Intentó describirlo a los demás, pero no lo entendían. Vieron que había cambiado, que algo muy bello irradiaba de sus ojos y de su voz. Comprobaron que ya no emitía juicios sobre nada ni nadie. Ya no se parecía a nadie.

El los comprendía muy bien a todos, pero a él nadie lo comprendía. Creyeron que era una encarnación de Dios; al oírlo, él sonrió y dijo: «Es cierto. Soy Dios. Pero vosotros también lo sois. Todos somos iguales. Somos imágenes de luz. Somos Dios». Pero la gente seguía sin entenderlo.
Había descubierto que era un espejo para los demás, un espejo en el que podía verse a sí mismo. «Cada uno es un espejo», dijo. Se veía en todos, pero nadie se veía a sí mismo en él. Y comprendió que todos soñaban pero sin tener consciencia de ello, sin saber lo que realmente eran. No podían verse a ellos mismos en él porque había un muro de niebla o humo entre los espejos. Y ese muro de niebla estaba construido por la interpretación de las imágenes de luz: el Sueño de los seres humanos.
Entonces supo que pronto olvidaría todo lo que había aprendido. Quería acordarse de todas las visiones que había tenido, así que decidió llamarse a sí mismo «Espejo Humeante» para recordar siempre que la materia es un espejo y que el humo que hay en medio es lo que nos impide saber qué somos. Y dijo: «Soy Espejo Humeante porque me veo en todos vosotros, pero no nos reconocemos mutuamente por el humo que hay entre nosotros. Ese humo es el Sueño, y el espejo eres tú, el soñador».
Bueno, llegamos al final de esta primera parte de la serie que acabamos de comenzar sobre el libro Los Cuatro Acuerdos, de Don Miguel Ruiz. Espero que les haya gustado y que se queden con la inquietud de verse en los demás, en todo lo que les rodea. Para mí eso ha sido bien transformador, trato de verme en todos los demás, sentir que somos lo mismo. Esto me ha servido en muchos aspectos, por ejemplo, si discuto o me enojo con alguien y recuerdo que yo soy el o ella, que tal vez en alguna ocasión yo podria haber hecho o dicho lo mismo, me cuesta mucho más seguir enojada. Yo creo que realmente todos somos uno. La alegría y la pena de otros tb es mi alegría y mi pena, y mi deseo es generar bienestar y alegría para otros, y de esa manera generar alegría y bienestar para mí. Al dar a otros eso que yo quiero,  también lo recibo yo.
Antes de despedirme les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, blog www.larutadelavida.com, o twitter.com/larutadelavida
La música de este podcast se llama sunshine y es de kevin mcleod.
Ahora me despido, cuidense mucho, un abrazo y buen viaje!


lunes, 7 de diciembre de 2009

Ep 70: Cómo Convivir con Gente “Difícil”

La verdad es que me cuesta un poco hacer el tema de hoy, se los digo honestamente. Pero creo que es importante entender cuando estamos viviendo una situación así, y también a protegernos y sobrellevarlo de la mejor manera.
Cuando hablo de gente "difícil", me refiero a aquellas personas que tienen una influencia negativa en nuestras vidas.
Una de las razones por las que me costó hacer este episodio es por que no me siento 100% cómoda asignándole al otro la dificultad, ya saben que acá en La Ruta somos más bien de la idea de tomar responsabilidad por la situación en la que estamos y jamás plantearnos como víctimas.
Y por lo mismo es importante reconocer cuando tenemos a nuestro alrededor a personas que no tienen una influencia positiva en nuestras vidas. Lo que estoy tratando de decir, es que puede ser que esas personas no sean difíciles en sí mismas, pero en nuestra relación con ellas sentimos que no nos aportan nada positivo y muchas veces resulta todo lo contrario incluso.
Puede ser cualquier persona, un jefe, un amigo o amiga, un pariente, hermanos, mama, papa, compañero de trabajo, etc. Pero cómo los reconocemos? Lo importante es que para reconocerlos, no los miramos a ellos, sino que nos miramos a nosotros mismos.
Te ha pasado que después de estar con alguien te sientes agotado? Sin energía, cansado? O tal vez, habiendo tenido un estado de ánimo absolutamente normal para ti, positivo, optimista, como siempre, te encuentras con alguien y luego de conversar un rato, te sientes pesimista, triste, deprimido? O que estás súper entusiasmado con un proyecto nuevo, y después de contárselo a alguien, te sientes desanimado, inseguro, dudoso?
Como decíamos, la gente “difícil” es la que tiene influencia negativa en nosotros. Y quiero volver a insistir en que no se trata de echarles la culpa, o tomarnoslo en forma personal, o dudar de su cariño por nosotros, o pensar que tienen malas intenciones. Muchas veces puede ser lo contrario. Por ejemplo, una mamá o un papá aprehensivos, pueden tener una influencia negativa en un hijo, no dejándolo explorar sus deseos, sus sueños, sus proyectos, por un afán de protegerlo, de evitarle sufrimiento, que en el fondo nace del cariño que tienen por su hijo.
El primer paso es identificarlos. Quienes son esas personas que en vez de elevarte, te bajan? Que te dejan agotado, exhausto, triste, inseguro, deprimido? Insisto que para reconocerlas, no te fijes que lo que ellos dicen o hacen. Puede haber gente que tu te des cuenta que en general hablan bastantes cosas negativas, pero que no tienen influencia en ti. Tú no les has dado el poder para que te influyan, y cuando mucho te dan pena por ellas; en esas personas no nos vamos a enfocar. Para identificarlas obsérvate a ti mismo durante los próximos días cuando interactúes con otros.
Una vez que los has identificado, qué hacer? Esto va a sonar duro, pero mi sugerencia es que en todos los casos posibles te alejes de ellos. Si es un compañero de trabajo, que durante la hora de almuerzo no hace más que quejarse de su vida, de su trabajo, de su familia, de sus vecinos, etc.. Que te deja con la sensación de que te hubiese pasado una aplanadora por encima, evita almorzar con el. Si es una amiga o un amigo que te busca sólo cuando necesita desahogarse y echar afuera todos sus problemas, pero no es una situación mutua, comienza a alejarte, pon tus límites, cuídate a ti mismo! Si es alguien que cada vez que estas feliz o entusiasmado con algo, se las arregla para bajarte, para demostrarte que no puedes o que no sirve, para hacerte sentir inseguro, o incluso para ridiculizarte… aléjate de esa persona! Cada vez que puedas, aléjate! No tienes por qué exponerte a ese tipo de influencias si no es necesario o totalmente inevitable.
Claro que hay veces en que no puedes alejarte. Si esta persona que tiene una influencia negativa en tu vida es alguien cercano, un familiar, padre, madre, hijos, esposo, esposa, un amigo muy cercano, alguien que está muy ligado a ti, o de quien tu sientes que no te puedes alejar, como un jefe, necesitamos una estrategia diferente.
El foco acá no es tratar de cambiar a la otra persona, eso nunca lo debemos intentar, ni esperar, y yo personalmente no creo que sea posible, ni deseable, ni justo. Lo que buscamos es cambiar la dinámica de la relación y la manera en que nos afecta.
Lo primero que podemos hacer es conversar con la otra persona, partiendo de la base del cariño que los une y pedirle lo que necesitemos. Por ejemplo, voy a compartir algo súper personal acá. A mí me pasaba con mi papá que el solía contarme mucho sobre sus problemas, de trabajo, con mi mamá, con mis hermanos, de todo tipo. Por alguna razón, yo me sentía en parte responsable de su felicidad y sufría mucho porque no podía solucionar sus problemas. El claramente no lo hacía para hacerme daño, pero esa dinámica tenía una influencia negativa en mí, me dejaba angustiada y deprimida. Entonces al mismo tiempo que comencé a trabajar esa creencia de que su felicidad era mi responsabilidad, que claramente era errónea, le pedí que no me contara tanto sus problemas y que me contara más de sus alegrías.
Podemos pedirle a alguien que cuando les contemos sobre nuestros sueños y nuestros proyectos, no nos digan solo lo que creen que puede salir mal, sino que también nos digan lo que creen que puede salir bien, y lo que ellos piensan que son nuestras fortalezas para lograr nuestros objetivos. Lo importante es tener estas conversaciones en un contexto de amor y cariño, no en un tono de acusación, de resentimiento o de reclamo. En esta etapa estamos tratando con la gente realmente cercana y por lo tanto es gente que nos quiere y que en realidad desea el bien para nosotros. Pensemos que a veces son sus propios miedos los que hablan, miedo de perdernos, miedo o inseguridad de no poder o no tener la energía ellos mismos de llevar a cabo sus sueños, y esto lo que nos debe inspirar es compasión.
Por otro lado, y finalmente, tenemos que trabajar en nosotros mismos, sobretodo si esta conversación no es posible, o no da los resultados que esperamos, tenemos que trabajar en poner límites a la influencia que estas relaciones tienen sobre nosotros.
Somos nosotros mismos quienes finalmente dejamos que otros tengan influencia sobre nosotros, ya sea buena o mala. La respuesta est a en nosotros, no en el otro.  Esta es la parta más difícil, pero es lo que verdaderamente nos libera, nos sana. Nadie nos puede hacer daño, nadie puede tener influencia negativa en nosotros sin nuestro consentimiento; de la misma manera que nadie nos puede hacer felices si no los dejamos.
La próxima vez que sientas que alguien tiene una influencia negativa en ti, en tu estado de ánimo, en tu bienestar, pregúntate si puedes alejarte de esa persona. Si no puedes o no quieres, prueba conversar con ella, cuéntale lo que te pasa cuando te cuenta sólo desgracias, o cuando te critica y desanima por algún proyecto. Finalmente, y lo más importante de todo, aprende a poner límites a la influencia que tienen otros sobre , comprende de donde viene lo que te dicen, que puede ser del cariño que tienen o de sus propios miedos, y no te lo tomes personal. Recuerda que no importa lo que otros te digan, eres tú quien permite que te influyan de la manera en que lo hacen.
También es importante estar alertas porque podemos estar siendo nosotros quienes tenemos influencia negativa en otros. Obsérvate en tu relación con otros, que les dices a quienes te comentan sus sueños y sus proyectos? Tienes el hábito de descargar todas tus frustraciones, tus problemas, tus desánimos en otros sin preguntarte qué efecto puede estar teniendo eso en ellos? 11:08 Si es así, ten cuidado, preocupate de cuidar al otro, piensa que uno no tiene idea de que maneras puede estar tocando las vidas de otros, sin darse cuenta, y procura que si tienes influencia, esta sea positiva!
Antes de despedirme, quiero agradecer todo el feedback que me han hecho llegar últimamente. No había tenido tiempo para ponerme al día con esto, así que quiero aprovechar de agradecer los saludos de Cristián Aguirre, de Valparaíso; de Israel Luna, Ciudad de México; de Gladys Pinacca de Argentina; de Marcela Carmona, de Chile; Oscar de Lucas, de Barcelona; Daniel Urdaneta de Maracaibo Venezuela, Kristina Holguin, ecuatoriana que vive en Tampa, FL; Paul Sandoval de Mexico; Diana Cabello de Mexico; Jean Ruiz de Mexico, Luis Tapia, Rafa Grimaldo, Ninoska, Javi, mi amiga Caro Rigol, Les Valdebenito, tambienTeddy Ramírez, de Mexico; Jesus Mercado, Mapi Martin y Leo Contla que son ya antiguos ruteros y contribuyentes de la Ruta, y muchos otros más que me han mandado su feedback y sus saludos ya sea al mail, via twitter, o a través de comentarios acá en el blog, hay muchos comentarios anónimos, así que no los puedo nombrar... Son tantos que estoy segura que se me van muchos nombres en ese momento. Gracias también a quienes han linkeado al blog de la Ruta desde sus propios blogs. No se imaginan lo importante que es para mi recibir sus mensajes, es lo que me anima a continuar con este proyecto. Les pido paciencia porque no he tenido la oportunidad de responder todos sus mails, pero lo voy a hacer, solo tenganme un poco de paciencia. Tal vez más adelante voy a hacer un episodio sólo con feedback de ustedes, podría ser para el episodio 100, que opinan? O si prefieren que en cada episodio, o tal vez una vez al mes, tengamos una sección para leer todos los saludos, recomendaciones y comentarios que ustedes envían? Cuéntenme que opinan, creo que sería una buena idea ya que me han mandado temas y preguntas muy buenos! Me pone muy contenta el pensar que entre todos construimos esta Ruta, y nos ayudamos mutuamente, compartiendo experiencias y sugerencias.

Bueno ahora sí ya me voy, cuéntenme que opinan.
La música de este podcast se llama sunshine y es de kevin mcleod.
Me despido, cuidense mucho un abrazo y buen viaje!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Ep 69: El Poder de la Música

Esta episodio es un poco diferente, hoy me las di de DJ. El tema es el poder de la música, en especial el poder para evocar y para modificar nuestros estados de ánimo. Cada persona tiene una relación más o menos estrecha con la música, pero en general es algo bastante omnipresente en nuestras vidas. En mi vida en particular, la música tiene un lugar muy importante.
Nunca termina de sorprenderme lo mucho que influye la música en los estados de ánimo y por lo mismo creo que es una herramienta que tenemos que aprender a utilizar para nuestro favor.


Para escuchar el audio de este episodio haz click sobre el título o aquí.


Cual es tu música para motivarte? Qué música te da energía para mover el cuerpo? Aunque no salgas a correr, si haces algún otro deporte, o simplemente necesitas ordenar tu casa?
Hay veces en que no tengo muchas ganas de hacer nada, tengo flojera y necesito reactivarme. En esas oportunidad escucho música que me levante, que me de energía para moverme. En general la música celta o irlandesa a mí me sube mucho el ánimo.


Me gusta mucho también escuchar mantras, no sólo para meditar, sino que cuando necesito relajarme, si les interesa les recomiendo todos los discos de Snatam Kaur, son espectaculares.
El punto es que la música tiene un poder inmenso para afectar nuestros estados de ánimo y por eso es una tremenda herramienta que podemos usar no sólo como compañía sino que para ayudarnos en nuestra vida diaria. Conoce cual es la música que te ayuda a activarte, tenla a mano y úsala cuando la necesites. Yo en las mañanas cuando voy camino al trabajo, en general uso la música que me activa. También conoce cuál es la música que te ayuda a relajarte, a calmarte, a bajar tus revoluciones y úsala cuando la necesites. 


Como les decía, la música es muy importante en mi vida, y hay tantas canciones que me hubiese gustado incluir acá, que hubiesemos estado un par de horas así que solo pude elegir algunas. Hace un tiempo me preguntaron, si tuviera que armar el soundtrack de mi vida, cuales serían las canciones que no podrían faltar, y la verdad es que me puse a armarlo en una carpeta en mi computador que ya tiene más de 100 canciones, porque siempre voy agregando nuevas. Me gustaría pedirles que compartan sus canciones, cuales canciones no pueden faltar en el soundtrack de tu vida? La vida es mucho mejor con música.
Por favor quienes quieran compartir sus canciones, háganlo acá a través del blog, así todos los demás podemos conocer nuevas canciones para incorporar en nuestros propio arsenal.
Bueno, llegamos al final de este episodio, un poco diferente, espero que les haya gustado.
Antes de despedirme les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, comentarios acá en el blog www.larutadelavida.com, o twitter.com/larutadelavida


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Ahora me despido, cuidense mucho, usen la música, un abrazo y buen viaje!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Ep 68: La Importancia de Saber Escuchar

El tema de hoy es algo que para mí ha sido uno de los aprendizajes más importantes de mi vida adulta. Y cada día sigo aprendiendo y practicando. Saber escuchar es una habilidad compleja, no es fácil, no es lo mismo oír que realmente escuchar. Es algo que tenemos que practicar para llegar a dominarlo.
Oir es inevitable, el oido es uno de nuestros sentidos, a diferencia de la vista que si cerramos los ojos la suspendemos, no podemos cerrar nuestros oidos. No podemos dejar de oir. Pero escuchar es un acto totalmente diferente, que se basa en el oír, pero que requiere de procesos de más alto nivel, requiere que involucremos nuestra conciencia, que dirijamos nuestra atención a lo que estamos escuchando, ya sea un ruido, un sonido, música o una persona hablando.
Sobre el escuchar, en una capa un poco más sofisticada aún se encuentra el interpretar lo que escuchamos, que requiere de un involucramiento mayor aún, ya que incorporamos otros factores a la ecuación, como el tono, la velocidad, el volumen e incluso la información proveniente de otro sentidos, principalmente la vista. En adelante, por simplicidad, nos vamos a referir con “escuchar” a estos dos últimos procesos, escuchar e interpretar, ya que están íntimamente relacionados y son los queremos desarrollar.



Por ejemplo, podemos oír algo que suena como una voz, podemos escuchar que alguien nos está diciendo: “Hola, me llamo Alejandra y soy la nueva supervisora”, y de acuerdo al volumen, al tono, a la velocidad, y muchos otros factores muchas veces inconscientes, podemos entender si Alejandra está contenta, nerviosa, tranquila, ansiosa, si es dominante, relajada, etc.
La importancia de saber escuchar radica en que es la única forma de conectar con otras personas, de comunicarnos efectivamente, de poder tener empatía, de aprender, de crecer, de colaborar, de construir, de relacionarnos, de crear confianza. Y también de que nos escuchen a nosotros.
Pero cómo saber si somos buenos escuchando? Yo creo que lo mejor que podemos hacer para responder esta pregunta es observarnos nosotros mismos en el acto de escuchar. Te distraes fácilmente? Cuando estás escuchando una clase, una conferencia, este podcast, una película, te ocurre que una sola palabra te hace volar a otro tema absolutamente diferente? Volar, recuerdo la primera vez que volé, tenía 10 años, era un viaje largo, 3 horas y media y viajaba sola. Me despedí en el aeropuerto de mis papás, mi mamá disimulaba una lágrima detrás de sus anteojos de sol, sol! Qué ganas de ir a la playa, hace cuanto tiempo que no voy? Mmmhh 3 semanas, no, 4! O son 5? Mmmmhhh.. Arena, sol, mar… perdón, en qué estábamos? Te pasa algo parecido, y cuando te das cuenta te has perdido 5, 10 minutos de la clase o conferencia? Ese es un signo de que te cuesta escuchar, de que te cuesta concentrarte.
Y durante una conversación, estas concentrado en el tema, pero mientras la otra persona está hablando, estás pensando en lo que vas a decir tú a continuación? No estás atento a lo que la otra persona está diciendo, sino que estás esperando tu turno, y preparando mentalmente tu próxima intervención. Eso, está demás decirlo, pero no es conversar, es solamente hablar por turnos. Peor aún que esto, es interrumpir! Eso demuestra que no solo no estabas escuchando sino que además ni siquiera respetas a la otra persona.
Hay un podcast muy bueno que yo escucho que se llama “The Look and Sound of Leadership”, lo hace Tom Henschel y es una vez cada dos semanas (obviamente en inglés), lo recomiendo a todo aquel que esté interesado en, como dice el mismo Tom, “ser percibido en el trabajo de la manera en que quiere ser percibido”.
Hace un tiempo el hizo un episodio sobre comunicación efectiva y si bien su orientación era específicamente hacia la comunicación en el trabajo, yo rescato bastantes cosas que pueden ser aplicadas en la vida diaria. Como por ejemplo, 7 cosas que un buen “escuchador” NO hace:
1) Interrumpir
2) Completar las oraciones del interlocutor
3) Igualar lo que la otra persona dice (“Oh, a mí me paso algo muy parecido, lo mío fue cuando yo estaba…”)
4) Dar sus ideas antes de escuchar las de la otra persona
5) Juzgar a la otra persona
6) Tratar de dar soluciones demasiado pronto
7) Contestar llamadas o aceptar interrupciones durante la conversación (sobretodo si fue acordada con anterioridad)
La idea es que nos observemos en nuestras interacciones con otras personas y detectemos cuales de estas cosas son malos hábitos que tenemos. El primer paso es ser conscientes de que los tenemos para luego ir eliminándolos poco a poco.
Por otro lado, Tom también da una lista de 23 cosas que un buen “escuchador” SI hace, pero yo voy a escoger solo 10 acá , que me parecieron las más importantes:
1) Indagar, pedir clarificación
2) Escuchar las emociones que no son expresadas verbalmente
3) Empatizar
4) Tomar con seriedad al interlocutor, no bajarle el perfil (No se debe decir, “no deberías preocuparte por eso”)
5) Identificar suposiciones ocultas
6) Dejar que la otra persona “se desahogue”
7) Pedir más detalles, hacer que la persona profundice en su explicación y dejar que el interlocutor cuente la historia a su manera
8) No permitir interrupciones
9) Preguntar como el interlocutor quiere ser ayudado
10) Mirar al interlocutor a los ojos
Este es el link al sitio web de The Look and Sound of Leadership. Yo sé que puede parecer demasiado agobiante el tener presente tantos aspectos que hay que cuidar a la hora de escuchar, pero con práctica y con paciencia no es tan difícil. Una vez que se va formando el hábito y pasa a ser casi transparente.
De todos modos, si yo tuviera que resumir cuales son para mí las claves de saber escuchar, para mí serían estas 3:
- Estar totalmente presente en la conversación: esto significa dejar en pausa cualquier otra cosa en la que hayamos estado pensando, y si nos distrajéramos durante la conversación volver rápidamente al presente; no ocuparse ni del pasado, ni del futuro, solo del momento presente.
- Foco en el interlocutor y en el tema que se está conversando: no en uno mismo, en qué digo para parecer inteligente, cómo le soluciono el problema a la otra persona, como hago que todo se arregle rápido.
- Parafrasear, preguntar y pedir detalles: chequear constantemente con el otro para asegurarnos de que estamos entendiendo bien, pedir clarificación cuando no estemos seguros de si entendimos bien y pedir detalles si encontramos que nos falta información.
Bueno, llegamos al final de este episodio, espero que les haya gustado y que se queden con la tarea de mejorar sus habilidades de escucha.
Les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, blog www.larutadelavida.com, o twitter.com/larutadelavida


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lunes, 16 de noviembre de 2009

Ep 67: Hasta Donde Te Involucras?

El tema de hoy es Hasta Donde Te Involucras? Y nace entre otras cosas de unas frases de Einstein que encontré y que dicen: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”, y “El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad”.
No sé si estoy tan de acuerdo con que la vida sea taaan peligrosa, pero sí creo que lo peligrosa que es, efectivamente no se debe tan sólo a las personas que hacen el mal, que en verdad no creo que sean tantas, sino que a quienes se sientan a ver lo que pasa, que ni hacen el bien, ni algo para evitar o para contrarrestar a quienes hacen el mal.
Entonces la pregunta para ti, y para mí también, es hasta donde nos involucramos, hasta donde te involucras tu? Hasta donde haces el bien? Hasta donde llegas para evitar el mal? Que estás dispuesto a hacer tú para que la vida, o el mundo, no sean peligrosos?
Cuantas veces te ha pasado que ves que ocurre algo que no te parece bien, pero prefieres no hacer nada.  Ya sea porque piensas que no te afecta, o que no te afecta tanto, o porque piensas que arriesgas demasiado si te involucras, o porque sencillamente no te dan ganas, y prefieres mirar para el lado y hacer como si no hubieses visto nada. Y yo lo digo porque a mi también me pasa. Pero que tan ético es este comportamiento? Qué consecuencias puede traer tanto para ti como para el resto?

Y a veces involucrarse no significa más que decir algo, expresar tu verdadera opinión. No necesariamente significa  involucrarse en actos heroicos, polémicos o arriesgados. Por ejemplo, una situación en la que yo me veo con bastante frecuencia es esta: estoy en mi trabajo, o voy en un taxi, o me encuentro con gente en cualquier parte que lo único que hacen es quejarse. Toda su conversación se desarrolla en torno a la queja. Culpan a otros de todos sus males y de todos los males de la humanidad. Y tratan de convencerme o de buscar empatía en mí. De que yo me una y esté de acuerdo en que los jefes son los responsables de la infelicidad de todos los empleados, de que el gobierno es responsable de todo lo malo que ocurre en el país, etc. Y si me pillan desprevenida puede que caiga en la trampita. Pero yo me propongo estar siempre alerta, tratar de estar muy presente en la conversación para no caer en el juego. Las quejas son tóxicas, son dañinas, contaminan mucho y son contagiosas. Sobretodo si el nivel de consciencia de las personas involucradas no es muy alto.
A todos nos gusta estar de acuerdo entre nosotros, apoyarnos, evitamos estar en desacuerdo en general, porque no es tan agradable como estar de acuerdo. Estar de acuerdo nos da un sentimiento de solidaridad, de unidad, de que estamos todos juntos en esto. Pero como crees tu que ayudamos a que el mundo, a que la vida, sean menos peligrosos, uniéndonos a la queja, apoyando, validando el culpar a otros de lo que sea que nos esté molestando? O diciendo, con mucho cuidado, con mucho amor, lo que realmente pensamos? Que pasaría si en una situación así, en lugar de estar de acuerdo, dijésemos, algo como “estoy de acuerdo en que hay ciertos factores que está fuera de nuestro alcance cambiar, pero hay mucho que podemos hacer para estar mejor, no crees?”.
Para la persona que nos escucha puede abrirse un mundo nuevo de posibilidades. Puede que no se haya dado cuenta de que había caído en el vicio de la queja. Al mostrarle una manera diferente de ver las cosas, le regalamos una oportunidad de hacerse cargo y cambiar eso que no le acomoda. Y para nosotros mismos es vital actuar consecuentemente con nuestras verdaderas creencias. Si por estar de acuerdo, por no crear un conflicto, por no exponernos, contradecimos nuestras convicciones, nos estamos negando, nos mandamos el mensaje de que no vale la pena  expresar lo que creemos, dañamos nuestra autoimagen y nuestra autoestima, no nos respetamos.

La pregunta ¿hasta donde te involucras? para mí tiene que ver también con el salirnos de la mentalidad de víctimas. Hasta donde asumes tu responsabilidad en tu propia calidad de vida, hasta donde asumes tu responsabilidad en la calidad de vida de tu entorno directo, de tu comunidad, y finalmente del mundo? Que tan involucrado estás con tu propia vida, con tu propia existencia? Que tan involucrado estás con quienes te rodean?
El involucrarnos tiene que ver con respetarnos y reconocer que nuestra opinión, nuestras ideas, nuestra forma de ver las cosas importa y no sólo eso, sino que también podemos aportar a otros con una nueva mirada que finalmente puede aportar a mejorar la calidad de vida de otras personas y de nuestra comunidad. También tiene que ver con exponer nuestras ideas a las miradas de otros, y enriquecerlas con esos aportes, con estar abiertos a construir con otros, con quienes nos rodean, las miradas y historias que nos permitan vivir donde y como queremos vivir.
El involucrarnos para mí tiene que ver con la ética de ser fieles a nosotros mismos y actuar de acuerdo a ello. Ojo que también hay que ser cautelosos y dejarnos guiar por nuestra intuición. Tener presente de que en la vida las cosas no son sólo blancas o negras, también hay grises. No es mi idea dejar el mensaje de que tenemos que estar dispuestos a morir o a matar o no se, a perder nuestra fuente de ingresos por involucrarnos. No se pueden dar recetas o pasos a seguir que sea apliquen a cualquier situación. Pero cada uno en su fuero interno, sabe hasta donde puede, hasta donde debe, hasta donde necesita llegar, hasta qué punto puede transar sin sacrificarse a si mismo, sin sentir que se está traicionando, pero teniendo siempre presente el bien común, el bien mayor. Para mí esa es la clave que nos permite resolver la paradoja del bien común versus el bien personal.
Bueno, llegamos al final de este episodio, espero que les haya gustado y que se queden no sólo con la pregunta de hasta donde se involucran, sino que empecemos juntos a desarrollar el hábito de involucrarnos más en nuestras propias vidas y en nuestras relaciones para hacer que el lugar donde vivimos, las relaciones que tenemos, la vida que llevamos, sean más parecidas a como las soñamos.
Les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, este blog www.larutadelavida.com, o twitter.com/larutadelavida
La música de este podcast se llama sunshine y es de kevin mcleod.
Ahora me despido, cuidense mucho, un abrazo y buen viaje!



jueves, 12 de noviembre de 2009

Ep 66: De Qué Eres Esclavo?

Este tema me llegó por mail de alguien de ustedes, Leo Contla de México y es un extracto tomado del libro: El Esclavo, del autor: Francisco J. Ángel Real. A mí me gustó mucho y por eso quise compartirlo acá en la Ruta, porque está muy relacionado con todos los temas que tocamos acá. Aquí va.
¿Tú de qué eres esclavo?, ¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿ de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?
¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda en el que guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.
¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?
¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto.

Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.
¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?
El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.
Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.
Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?

¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida!
La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuando tengas eso que tanto deseas.
La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora.
En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!


No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijos.
Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”. Sabemos que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Sabemos también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.
Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos.

¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad.
Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida………
Espero que tú también decidas hacerlo.



Bueno, espero que les haya gustado este episodio y que les motive la reflexión sobre de qué es esclavo cada uno de ustedes. Yo me reconozco esclava entre otras cosas, de heridas que recibí cuando pequeña y agradezco darme cuenta porque ahora mi misión es liberarme. De qué eres esclavo tu?
Les recuerdo las vías de comunicación: mail larutadelavida@gmail.com, este blog www.larutadelavida.com, o www.twitter.com/larutadelavida


La música de este podcast se llama sunshine y es de kevin mcleod.


Ahora me despido, cuidense mucho, un abrazo y buen viaje!